viernes, 17 de octubre de 2014

¿Qué tipo de alimentos nos puede proporcionar salud y energía diarias?


Los granos como el arroz integral, trigo completo y vegetales son los mejores alimentos que podemos comer. Los alimentos naturales, que contienen carbohidratos complejos (alimentos en forma integral), proveen al cuerpo de combustible para la producción de energía.

De alguna forma, casi todo el mundo come carbohidratos en todas las comidas. Sin embargo, en el mundo moderno – caracterizado por la abundancia de alimentos procesados y refinados - hasta la mitad de los carbohidratos consumidos por el ciudadano medio se comen en forma de carbohidratos simples. Lo que pasa es que los carbohidratos simples – alimentos refinados, pueden dañar nuestra salud.

Un simple bollo y un café con leche y azúcar por la mañana, y una chocolatina por la tarde, puede parecer que nos dan energía; pero en realidad estos alimentos de carbohidratos simples causan fatiga en unos minutos – en el momento que el azúcar abandona el torrente sanguíneo. Lo que ocurre en realidad es: un aumento del nivel de insulina para contrarrestar la rápida introducción de azúcar. Seguidamente, el nivel de azúcar se baja, rápidamente, de forma que uno se siente tenso y con ganas de más azúcar. Día tras día su sangre comienza a oscilar como un barco en alta mar, y sus emociones no le ayudan, al subir y bajar con ellas.

Cuando se ingiere demasiado azúcar, en realidad lo que provoca es la reducción del azúcar disponible para usos energéticos.

En la dieta macrobiótica se reemplaza los carbohidratos simples por otros más complejos – de combustión más lenta. El arroz integral, por ejemplo, libera una corriente continua de azúcar en la sangre, al nivel de unas dos calorías por minuto. Comparativamente, el azúcar de una chocolatina se quema más rápido, liberando tres o más calorías por minuto – los azúcares simples como la miel, el azúcar blanco refinado, e incluso los azúcares de frutas, se absorben con más rapidez debido a que se digieren sin utilizar enzimas pancreáticas, pero no proporcionan energía permanente.

Una comida macrobiótica compuesta de cereales integrales, verduras y legumbres liberará su energía durante el periodo de unas horas, sin producir cambios de humor ni apetito por los dulces.

Los carbohidratos son los que dan energía, mientras que las proteínas nos ayudan a construir y renovar células, músculos y tejidos. La cantidad de los carbohidratos consumidos es tan importante como su calidad. La falta de carbohidratos complejos, junto con un exceso de carbohidratos simples, es responsable en gran medida del problema de hipoglucemia (azúcar bajo en sangre). La hipoglucemia se muestra en principio como hambre insaciable, que persiste incluso con el estómago lleno.

Las proteínas son moléculas complejas que se encuentran en todos los seres vivos. Mientras los carbohidratos son la mejor fuente de proteínas, estas son la mejor materia prima para los procesos vitales de crecimiento y restauración.

                                      (Fuente: El Libro de la Macrobiótica – Michio Kushi)

jueves, 2 de octubre de 2014

La Macrobiótica: una introducción

¿Qué es y cómo nació la Macrobiótica?
La Macrobiótica es una forma de comer y vivir practicada durante miles de años por muchas personas a lo largo y ancho del planeta. Proviene de una comprensión intuitiva del orden natural.  La palabra macrobiótica viene de “macro” que significa grande y “bios” vida. Fue utilizada por primera vez por el médico alemán Christoph von Hufeland, autor del libro Macrobiotics: The Art of Prolonging Human Life, publicado en 1796.
Cuando de su publicación en Japón, se cree que George Ohsawa, considerado como el fundador de la macrobiótica, se encontraba por entonces formulando su propia filosofía sobre la dieta y la salud, y tuvo la oportunidad de familiarizarse con las ideas de von Hufeland.
George Ohsawa había logrado curarse de una tuberculosis intestinal y pulmonar en 1911 con la ayuda de una dieta recomendada por el Dr. Sagen Ishizuka - médico militar de finales del siglo XIX, consistente en alimentos integrales, vivos y naturales de estación. Este médico sostenía que el correcto equilibrio de las relaciones potasio-sodio y ácido-alcalino en la dieta humana favorece una buena salud; y George Ohsawa, agradecido por la nueva oportunidad que le ofrecía la vida, se dedicó a partir de entonces a continuar el trabajo del doctor Ishizuka.
El principio básico de la Macrobiótica
Cada uno de nosotros es responsable de su propia vida y de su propia salud. La dieta macrobiótica se basa en granos enteros y alimentos tradicionales en armonía con las estaciones.
George Ohsawa divulgó este principio impartiendo cursos y transmitiendo el mensaje de la macrobiótica en otros continentes (Norteamérica, Francia, Alemania y Brasil), con el apoyo de sus alumnos Michio y Aveline Kushi, Herman y Cornelia Aihara, y Shizuko Yamamoto, entre otros, que abrieron paso al movimiento de la salud natural. De mano de este mensaje trajeron también el shiatsu, el Do-in, la astrología nine-ki, la meditación, el reiki, los cantos, el I Ching y el diagnóstico oriental.
Los Centros y comunidades macrobióticas surgieron en América y Europa durante finales de los setenta; atraían a gente interesada en adquirir conocimiento sobre la energía Ki, el yin y el yang, los cinco elementos, los triagramas y el karma. Los miembros de la comunidad macrobiótica abrazaron también la acupuntura, el aikido y el tai chi, lo que les ayudó a consolidarse.

El poder curativo de la comida
Hoy en día se puede incorporar la macrobiótica a un estilo de vida sano, proporcionando beneficios a partir de una alimentación buena y saludable, basada en ingredientes naturales no procesados. La teoría macrobiótica sugiere que la enfermedad y la tristeza son formas naturales de urgirnos a adoptar una dieta y una forma de vida adecuados, y que esas complicaciones no son necesarias cuando se vive en armonía con nuestro entorno.
La filosofía macrobiótica enseña que una dieta completa es el camino más directo hacia la buena salud; en mayor medida que ningún otro régimen de dieta, la macrobiótica valora y resalta las diferencias individuales, tales como el lugar en que uno vive, su actividad, y su estado de salud actual.
Además, esta filosofía pone de relieve el efecto nocivo de los métodos modernos de procesado de alimento y refinado sobre nuestra salud física y mental. La dieta macrobiótica utiliza solo alimentos completos y procesados por métodos tradicionales.

   (Fuente: Libro Macrobiótica Moderna – Simon G. Brown y El Libro de la Macrobiótica – Michio Kushi)

¡Hola!


Como estudiante de Macrobiótica, y sin mayores pretensiones, me propuse en 2014 a crear este blog al que he titulado Vida Consciente y Natural, como un ejercicio personal de aprendizaje, y también para que otras personas pudieran tener acceso a información actualizada, sobre alimentación sana, consciente y natural. Los comentarios y textos aquí publicados están basados en publicaciones de autores como puede ser Michio Kushi, que tratan el tema con propiedad, conocimiento y profundidad.
Espero que su lectura resulte amena, placentera y que aporte a la vida de l@s que consulten el blog, os deseo lo mejor. ¡SEAN FELICES!
Regina da Silva