viernes, 21 de noviembre de 2014

Disfrutar haciendo ejercicio: extensiones meridianas

Te presentamos una serie de ejercicios de extensión sencillos que te permitirán en 20 minutos activar todos los meridianos (líneas de flujo de energía) del cuerpo.

Ejercicio 1: Extensión de tronco. Repita el movimiento 12 veces realizando una pausa breve entre cada repetición, este ejercicio estimula los pulmones y los meridianos del intestino grueso, que corren a lo largo de los brazos y manos.

 Ejercicio 2: Extensiones alternas de piernas.
 

Incline su tronco y cuando alcance el punto máximo de extensión, respire profundamente. Repita con el otro pie después de pasar por el punto central. 12 repeticiones (6 con cada pie). Estimula los meridianos del hígado y la vesícula biliar.



Ejercicio 3: Extensión frontal del cuerpo.

Con cuidado deslícese hacia atrás, con los hombros y espalda en el suelo, extienda ambos brazos sobre su cabeza, respire profundamente varias veces mientras se concentra en el flujo de energía.  Estimula los meridianos del estómago y del bazo-páncreas.



Ejercicio 4: Extensión doble de piernas.

Trate de alcanzar con sus manos los dedos de ambos pies. Asegúrese de que sus rodillas no se doblan y de que sus pantorrillas descansan sobre el suelo. Respire profundamente en extensión y vuelva a la posición original, repita 12 veces. Estimula los meridianos del riñón y la vejiga.



Ejercicio 5: Inclinación con piernas abiertas


Inclínese lentamente para adelante por la cintura, trate de llegar con la nariz hasta los dedos. En extensión respire profundamente y vuelva a la posición original de sentado. Repita 12 veces. Estimula los meridianos del corazón e intestino delgado.





Ejercicio 6: Inclinación cruzada


 


Inclínese para adelante tanto como pueda, intentando tocar con la frente el suelo que tiene ante usted.
En extensión respire profundamente y vuelva a la posición original con piernas cruzadas. Repita 12 veces. Estimula los meridianos circulatorios.





Ejercicio 7: Extensión lateral



Este ejercicio estimula muchos meridianos simultáneamente. Inclínese por la cintura hacia el lado derecho hasta que su tronco y sus brazos estén formando 90º con el suelo, en el punto de extensión gire su tronco de forma que mire ahora hacia el suelo, mantenga las manos entrelazadas como se muestra en la foto, extienda al máximo los brazos en esta posición, respire. Alterne 6 veces para cada lado, un total de 12.










(fuente: El libro de la Macrobiótica, de Michio Kushi)


martes, 11 de noviembre de 2014

Alternativas a la Carne

Estos alimentos aportan proteínas vegetales de calidad junto a grasas saludables. Son pequeños tesoros de las dietas de tipo vegetariano (Santi Ávalos- cocinero) ... y macrobiótico (esto lo añado yo, :-)).

lunes, 3 de noviembre de 2014

YIN y YANG


Todo cambia constantemente en el Universo. Cada día sentimos el resultado de este movimiento incesante: la noche da lugar al día, la actividad al descanso, la juventud a la vejez, la vida a la muerte y la muerte al renacimiento. La comprensión de los cambios que gobiernan nuestras vidas y el entorno natural, y el reconocimiento de la interrelación de las tendencias opuestas, pero complementarias, nos ayuda a alcanzar la harmonía física y mental.

La forma de practicar a diario este principio universal fue enseñada por Lao Tse, Confucio, Buda, Moisés, Jesús, Mahoma y otros grandes pensadores de la historia. Comprender este sencillo principio y vivir conforme a sus leyes básicas es el mejor camino hacia una salud perfecta y a una larga vida. Este principio también es conocido como Principio Unificador – las fuerzas antagónicas se complementan y forman una unidad.

Yin y Yang en la macrobiótica

El principio del YIN y del YANG es el fundamento filosófico de la macrobiótica. Esta se centra en la dinámica del yin y el yang en la vida diaria.

YIN es el nombre dado a la energía o movimiento que tiene una dirección centrífuga (o hacia afuera), EXPANSIVA. Así, la difusión, la dispersión, la expansión y la separación son todas tendencias yin. El YANG, por el contrario, denota la energía o movimiento que tiene dirección centrípeta o hacia adentro, y da lugar a la CONTRACCIÓN; la fusión, la reunión, contracción, y la organización son tendencias yang.

Estas fuerzas, Yin y Yang, son las más básicas y primarias, y se usan en toda la creación. Todo movimiento, formación, cambio e interacción puden entenderse en términos de ecuación yin y yang.

En el mundo que nos rodea, el sol, el día, el calor y el verano muestran tendencias yang, mientras que la luna, la noche, el frio y el invierno reflejan cualidades yin. En el cuerpo humano podemos observar el funcionamiento yin y yang en  la contracción de los pulmones y del corazón, o en el estómago y el intestino durante la digestión. Al ser activos, los animales (incluidos los humanos), son más yang que las plantas, que están paradas.

Los alimentos vegetales yin, acuosos, refrescantes, crecen en climas yang, calientes, mientras que los alimentos vegetales más yang crecen en climas más yin, templados. En el momento en el que comprendemos que nuestros alimentos afectan a nuestra adaptabilidad al clima o a las condiciones locales, se nos hace más comprensible la importancia del equilibrio. Todos seguimos, en cierta medida, nuestro instinto natural para mantener el equilibrio: cuando tenemos frio, nos calentamos; cuando hace calor, buscamos la forma de refrescarnos. El verano nos trae comidas más ligeras y frías, y menos cocidas; el invierno comidas más pesadas y más hechas.

La macrobiótica nos ayuda a ser más conscientes de la necesidad de consumir los alimentos de nuestro entorno local. También nos muestra cómo cocinar y preparar estos alimentos en armonía con nuestras necesidades y condiciones inmediatas.

Cuando comemos alimentos desarmonizados con nuestras necesidades corporales, como huevos, carnes y quesos muy salados (todos  yang), creamos un apetito igual y opuesto de azúcar, especias fuertes o estimulantes, hierbas o condimentos, café, alcohol, helados, y frutos tropicales (todos yin), en un intento de equilibrar nuestro estado físico o mental. Los extremos de uno y otro lado – alimentos muy yang o muy yin, destruyen las bases de una buena salud y llevan a la  enfermedad.

Todos los desequilibrios físicos y mentales pueden explicarse como causados por exceso de yin, exceso de yang, o una combinación de yin y yang excesivos al elegir los alimentos, la actitud y el estilo de vida.

La dieta macrobiótica normalmente lleva una combinación de cereales integrales, vegetales, legumbres y alimentos suplementarios adaptada para satisfacer las necesidades del individuo y de su salud (sanación).

 ( del Libro Macrobiótica Moderna – Simon G. Brown)